Cuando me encontré a esta diseñadora, Carli Dottore, recordé cómo en las clases de diseño nos repetían ” bocetear es muy importante, siempre boceteen”. En un buen puñado de ocasiones el boceto no se parece en nada a la pieza final, a veces queda queda un magnñifico boceto y a veces el boceto es terrible pero la pieza es formidable.
Las imágenes que acompañan a este post son un claro ejemplo de el último caso, en que los bocetos son rayones de niño chiquito, pero el resultado final simplemente sorprende.








Estoy harto de oír “bocetear”. No boceteamos, bocetamos. No hacemos boceteos sino bocetos
como diría Condorito “plop!” lo tendré en cuenta Ric Reyes, gracias por la corrección!